El cáncer de colon se produce por el crecimiento anormal de células en el intestino grueso, lo que deriva en la formación de tumores. Generalmente, estos comienzan como pequeños crecimientos llamados pólipos, que son frecuentes de encontrar y en su mayoría benignos. Sin embargo, con el tiempo algunos pueden volverse malignos y generar cáncer.
La detección temprana y su extracción a tiempo son fundamentales.
¿A quiénes afecta?
Es el segundo cáncer más frecuente en mujeres y el tercero en hombres.
La mitad de los casos son diagnosticados entre los 50 y 74 años de edad.
¿A qué síntomas debo prestar atención?
El cáncer de colon puede no dar síntomas hasta etapas avanzadas de la enfermedad.
Los síntomas que puede presentar son:
Cambios en la forma de ir al baño (cambio en frecuencia de las deposiciones o en la consistencia de las heces, aparición de diarrea o estreñimiento).
Sangrado con la materia.
Anemia.
Dolor abdominal.
Pérdida de peso sin causa aparente.
¿Cómo puedo prevenirlo?
Los principales factores de riesgo están relacionados con la dieta y el estilo de vida.
Evitar el sobrepeso/obesidad.
Evitar el consumo de tabaco y ultraprocesados
Moderar el consumo de alcohol y carnes rojas.
Realizar ejercicio físico regularmente.
Dieta baja en grasas y con alto consumo de fibra (frutas, verduras y legumbres).
¿Cómo puedo detectarlo a tiempo?
Puede detectarse en fases iniciales, antes de que aparezcan síntomas, mediante la realización del test de sangre oculta en heces. Se trata de un método no invasivo e indoloro que consiste en una muestra de materia fecal que el paciente puede tomar desde su casa, sin necesidad de preparación previa.
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